Corridas de toros, ¿tortura o tradición?

La plaza de toros de SevillaLas corridas de toros es una de las tradiciones más arraigadas de la cultura española, sin embargo, cada vez se alzan más voces en contra de las mismas alegando que se trata, no de un espectáculo, sino de tortura animal

Las corridas de toros y los numerosos festejos que tienen a este animal como centro de la fiesta están muy arraigadas en la tradición española. De hecho, hay quien dice que cualquier buen español debe disfrutar y amar este espectáculo, sin embargo cada vez hay más voces en contra de las mismas. La fiesta nacional, como son conocidas las corridas, es también una de las imágenes españolas más claramente representativa de nuestro país en el imaginario colectivo del resto del mundo, pero eso no hace que deje de ser una práctica muy polémica.

Se trata de un tema que divide al país es dos, en esta cuestión es blanco o es negro, no hay matices. O se adoran las corridas de toros o se aborrecen. Para los que las disfrutan, es una tradición que hay que mantener, mientras que para los que están en contra, no es más que un acto de tortura hacia los animales. La problemática es más profunda de lo que parece, y es que en España se celebran al año unos 12.000 festejos relacionados con el toro. Además de las corridas, hay un sinfín de celebraciones populares en el que este animal es el centro, con los encierros de San Fermín en Pamplona como ejemplo más representativo

El toro bravo sobrevive, ¿gracias a las corridas?

Aunque los festejo taurinos existen en España desde al menos la época romana, las corridas de toros, tal como hoy se conocen, nacieron en el siglo XVIII. Antes, la nobleza solía torear a caballo, y en ese momento los plebeyos comenzaron a practicarlo a pie, para demostrar su valentía y habilidad. Las reglas y costumbres de las corridas de hoy en día las impuso el matador Francisco Romero.

Los defensores de esta antigua fiesta aseguran que se trata de un arte, de un bello espectáculo, en la que lo que realmente valoran no es la muerte del toro, sino la destreza y el valor del diestro. Además, afirman que sin los festejos taurinos, el toro bravo se hubiese extinguido hace mucho tiempo, al igual que en el resto de países donde habitaba antiguamente por ser una especie arcaica. Aun así, los detractores de las corridas aseveran que esta tradición debe desaparecer, ya que una fiesta en la que un animal sufre y es asesinado no tiene cabida en estos tiempos. Por tanto, el toreo tiene dos caras: la de la tradición y la cultura, y la del maltrato animal

¿Corridas sin sangre?

¿Sería posible poner de acuerdo a las dos facciones enfrentadas? Es decir, ¿podría mantenerse en España el toreo sin que se haga sufrir al animal? En nuestro país puede que sea muy difícil implantarlas, pero ya existen en otros lugares las corridas incruentas. Se trata de una modalidad en la que se intenta mantener el arte de la tauromaquia, pero conciliándolo con el respeto a los animales. Se trata, por tanto, de festejos en los que las puntas punzantes de los rejones, las espadas y las banderillas se sustituyen por cinta de velcro.

Imagen de Horváth Botond – Fotolia.comSimilar Posts:

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